Los mundos de Burtom
Gema Barranco/ Burtoniana
Ahora que todos somos guapos, felices y políticamente correctos, (o al menos esa parece ser una más que honorable obligación), un puñado de criaturas incómodas habita en el libro de Tim Burton “La melancólica muerte de Chico Ostra”. Son feos, a veces están tristes, casi siempre solos y no todos huelen bien… y de todos ellos rezuma ternura y poesía; la poderosa poesía de la diversidad y la individualidad. Colores extraños para que la realidad no sea plana.
A mí me gusta mucho el niño de ojos de clavo. Monta su árbol de estaño, y le queda raro. Y pienso en los clavos propios y en los ajenos, y en como marcan nuestras acciones. Y me parece que ya no es tan raro ese chico, casi me resulta familiar, y me pregunto “¿Será que yo también soy rara? ¿Será que yo también soy fea? ¿Políticamente incorrecta quizás?… podría ser.
Vamos a dejar de buscarnos en espejos amables, vamos arriesgarnos un poco, a ver qué pasa. Amemos a quien nos puede convertir en carbón, mirémoslo todo con ojos curiosos, o con muchos ojos diferentes.
O no. Allá cada cual.

